Para Volvo Trucks el gas licuado es la alternativa más ecológica disponible en el mercado para las operaciones de transporte regional y de larga distancia

Al sustituir el diésel por gas natural licuado o biogás, se pueden reducir considerablemente las emisiones de CO2 de los camiones de gran tonelaje. Hoy en día, el gas natural licuado (GNL) se utiliza principalmente en operaciones industriales, pero cuenta con excelentes condiciones para ser un combustible competitivo con importantes ventajas medioambientales. Esta es la opinión de Volvo Trucks, que a nivel mundial actualmente está aumentando la fabricación de camiones que funcionan con gas para las operaciones de transporte regional y de larga distancia.

Gas natural licuado

Reducir las emisiones perjudiciales para el medio ambiente que generan los vehículos comerciales pesados constituye un desafío para los políticos y los dadores de carga, las empresas de transporte y los fabricantes de vehículos. La Unión Europea introdujo en mayo una normativa en virtud de la cual, a partir de 2019, se deberán declarar las cifras de CO2de los vehículos pesados, con el objetivo de reducir las emisiones.

“Muchos de nuestros clientes y, a su vez, sus propios clientes, ya se esfuerzan por reducir su impacto medioambiental. Esta normativa dará lugar a una reducción de las emisiones, por lo que observamos una clara posibilidad de aumentar las cuotas de mercado de GNL como una parte esencial de la solución. Nuestra intención es que los camiones Volvo finalmente generen cero emisiones, aunque este objetivo no podrá ser alcanzado con una única solución, sino más bien con varias soluciones en paralelo”, comenta Lars Mårtensson, director de Medio Ambiente e Innovación de Volvo Trucks.

El gas natural, obviamente, es un combustible fósil, pero puede generar un 20% menos emisiones de CO2 que el diésel. Si se utiliza biogás, el impacto medioambiental puede reducirse hasta un 100%.

El uso de metano en estado líquido (GNL, gas natural licuado) permite transportar mayores cantidades de combustible y garantizar así la autonomía operativa necesaria para las operaciones de larga distancia. Mientras que el biogás hasta ahora solo se produce en cantidades limitadas, existe una gran disponibilidad de gas natural a largo plazo en todo el mundo. Esta condición del gas natural, al igual que el hecho de que se ofrezca a un precio competitivo, resulta importante para lograr su expansión a gran escala.

“En definitiva, esto convierte al gas natural licuado en la alternativa más ecológica disponible en el mercado para las operaciones de distribución y de larga distancia. Lo que se necesita ahora es contar con camiones a gas que puedan competir con los camiones diésel en cuanto a rendimiento y consumo de combustible, así como una continua expansión de la infraestructura de GNL. En ambos casos, se han logrado grandes progresos”, comenta Lars Mårtensson.