Cuando el Equipo de Investigación de Accidentes (ART) se fundó en 1969, se debió a la necesidad de aumentar el conocimiento sobre las causas de los accidentes de tránsito. Al ir al sitio de un accidente y trazar cuidadosamente los detalles, como la posición de las marcas de frenado y el momento del impacto, entrevistar a la policía, al conductor y al personal médico, el equipo podía crear una imagen de lo que sucedió exactamente antes de que ocurriera el accidente y qué causó las lesiones.
En ese momento, una prueba de choque era la única manera de probar la solidez de un camión y fue a través de los nuevos conocimientos del equipo sobre los accidentes reales que Volvo pudo desarrollar su clásica prueba ELK, que hoy es la prueba de choque para camiones más estricta de todo el mundo. Desde entonces, el ART ha creado una amplia base de datos de todo tipo de accidentes, que se utiliza como base para las simulaciones por computadora. Pero a pesar de las nuevas posibilidades para probar diferentes funciones de seguridad a través de Diseño asistido por computadora (CAD) y herramientas de simulación, el trabajo en terreno es tan relevante hoy como lo era en 1969.
La seguridad está en nuestro ADN.
“Las pruebas de choque y las simulaciones de accidentes se basan en ciertos tipos de accidentes de tránsito estándar. El problema es que la realidad siempre es diferente. Ningún accidente es exactamente igual a otro”, señala Peter Wells, que lidera el ART. “En el terreno podemos descubrir cosas, por ejemplo, cómo proteger mejor al conductor tan bien contra cierto tipo de lesiones en lugar de preservar otro tipo de daño. Después de un tiempo, comenzamos a ver una tendencia en una dirección específica. Si eso sucede, cambiamos nuestras pruebas de choque, simulaciones y el diseño de productos para adaptarnos mejor a los últimos avances”.
“Al mismo tiempo, esto no se trata solo de las nuevas tecnologías. Nuestro entorno vial es cada vez más sofisticado y conectado, y hoy en día muchos de los accidentes se producen en las ciudades donde el número de vehículos, peatones y ciclistas están en constante aumento. Hay un límite de lo que un fabricante de vehículos puede hacer desde su posición. Entonces se hace cada vez más importante contar con la colaboración global entre los diferentes actores”, señala Peter Wells.
Los cinturones de seguridad siguen estando entre las características de seguridad que salvan la mayor cantidad de vidas en todo el mundo.
Además de recuperar y almacenar información sobre varios accidentes y garantizar que los nuevos desarrollos lleguen rápidamente a las personas adecuadas en Volvo Trucks, el ART también tiene la tarea de difundir el mensaje de seguridad de Volvo a nivel mundial. Esto se extiende desde hablar de la seguridad vial en diversos foros, hasta iniciar una colaboración con institutos de investigación en todo el mundo, así como con planificadores de infraestructuras locales y responsables de tomar decisiones, con el fin de desarrollar sistemas de transporte más eficientes y seguros de manera conjunta.
Un requisito básico para lograr esto es tener un conocimiento profundo del comportamiento humano, porque la clave de un sistema eficaz es que debe contrarrestar las limitaciones humanas. Dentro de esta área, Volvo Trucks tiene un departamento dedicado, Entorno del conductor y Factores humanos, que, entre otras cosas, desarrolla diferentes interfaces entre el camión y el conductor.