Hay que beber mucha agua o de lo contrario uno se deshidrata muy rápido aquí.
Sube el volumen de la música y canta junto a la leyenda de la música de rock australiana, Jimmy Barnes. Esto sube la adrenalina, señala. Tal vez también la hace dejar de pensar en el hombre que debería estar allí junto a ella, conduciendo camiones por el polvoriento interior.
“Mi marido me enseñó a conducir trenes de carretera después de caer enfermo”, señala. “Así pudimos trabajar juntos durante sus últimos años y para que yo pudiera mantenerme económicamente”.
Durante tres años, la pareja trabajó para la misma empresa, en el mismo equipo y vivían juntos en el campamento, se veían todas las noches, antes de que el marido de Maxine falleciera hace dos años.
“Es algo que nunca desaparece de la mente. Pienso en él todos los días y creo que todavía conduzco para él, a pesar de que ya no está aquí con nosotros”.
Maxine está conduciendo entre Woodie Woodie en la remota región de Pilbara del oeste de Australia y la ciudad costera de Port Hedland. Es un viaje de 800 kilómetros de ida y vuelta, que hará todos los días (con un día de descanso después de seis viajes) durante ocho semanas antes de tener dos semanas de descanso para dirigirse a su hogar a Brisbane que está a 5.000 km en la costa este de Australia. En el viaje de entrada sus cuatro enormes remolques están vacíos. En el camino al puerto los cargan con manganeso, una roca metálica negra que se parece un poco al carbón y se utiliza como una aleación para fabricar acero inoxidable.
Los muchachos son fantásticos. Siempre me están llamando a la radio y dicen ‘Max, ¿estás bien?’ Todos lo hacemos. No es porque yo sea mujer. Nos cuidamos mutuamente. Pasamos mucho tiempo aquí, así que somos una familia.
“Son muy cómodos para viajar, todo es suave y los cuidamos como si fueran nuestros propios camiones. Siempre usamos el mismo camión así que lo mantenemos limpio y lo cuidamos. Si ellos (la empresa) suben al alguien y es persona no lo cuida, me siento muy molesta”, Maxine señala y agrega: “Mi padre en realidad tenía un Volvo. Da la casualidad que estoy conduciendo un Volvo también, así que lo siento muy cercano a mi corazón”.
Por mucho que ame su camión y el estilo de vida que viene con él, Maxine también está considerando una vida después de transportar manganeso a través del desierto.
“Creo que probablemente me gustaría hacerlo durante los próximos cinco años y luego jubilarme tal vez”, señala. “No sé lo que voy hacer en realidad. Probablemente ir a pasar más tiempo con mi familia en Nueva Gales del Sur”.
Pero por el momento, dice que va a disfrutar de cada minuto de sus días en la carretera, subiendo el volumen del equipo de música y riéndose con “los muchachos“ en la radio de dos vías.
“Lo disfruto mucho”, señala. “Espero que mi marido esté muy orgulloso de mí por lo que estoy haciendo. Creo que lo está”.
Camión: tren de carretera “cuádruple“.
Modelo: Volvo FH16.
Motor: 700 hp, torsión 3.150 Nm con I-Shift.
Tractor: 10 X 6 (triple transmisión doble).
Remolque: 4 remolques: 2 remolques “A”, 2 locomotoras pequeñas y un bitrén (combinación de 7 piezas en total).
Peso: 175 toneladas (peso bruto combinado).
Carga útil: supera las 113 toneladas.
Largo: 53,5 metros.
Ruedas: 84.
Combustible: capacidad de hasta 1840 litros. (Prácticamente no hay ningún lugar para abastecerse de combustible entre las diversas minas y Port Hedland y los viajes que exceden los 800 km son comunes).
Características: personalizado para condiciones de calor y extremas.