Prudencia, respeto, pero nunca miedo; eso es lo que me enseñó mi padre y hasta ahora funciona.
Sus ojos nunca se apartan del camino mientras aborda las cerradas curvas que ascienden por los Andes chilenos en dirección a Argentina. Cada curva tiene un número y la que ha cobrado más vidas es la 17. La apodaron "Curva de la muerte". Sus ojos se entornan levemente cuando sobrepasa la señal, pero su concentración es absoluta. Nos indica diferentes lugares en los que se produjeron accidentes, recientes y en el pasado. Muchos de los desafortunados eran amigos cercanos y queda claro que existe un cierto compañerismo, una hermandad entre los conductores que conducen frecuentemente por esta ruta, el paso fronterizo más importante entre Chile y Argentina.
Al ser la ruta más corta desde el puerto de San Antonio, ubicado al oeste de Santiago, en Chile, hasta el área de Mendoza, en Argentina (y más allá, hasta Brasil), es vital para la logística en el área. Mercancías de todo el mundo, desde plátanos provenientes de las costas de Ecuador hasta lujosos autos nuevos de Asia: este camino lo transporta todo. Hoy, el remolque refrigerado de Juan Manuel está cargado con 25 toneladas métricas de plátanos con destino a Mendoza. La torsión del motor y la suave caja de cambios le permiten brindar su atención completa al peligroso camino.
Mi padre me lo enseñó todo sobre los camiones y también sobre estas montañas.
"Estos camiones nuevos tienen una visibilidad, suspensión y frenos excelentes. Es mucho menos agotador conducirlos en comparación con los camiones antiguos", explica. "Además son más seguros. Son muy cómodos para dormir, por lo que despierto al día siguiente descansado y listo para salir a la carretera. Las camas son cómodas y estos camiones en verdad son un hogar lejos del hogar. Nunca he tenido un día de inactividad sin planificar por problemas técnicos con uno de estos".
Mientras el sol se apronta para ponerse tras las montañas, se prepara una cena de filete y pollo al costado del camino. Nos conversa sobre las ocasiones en que su esposa lo acompaña.
"Nadie cocina como mi esposa", declara. "Pero, cuando estamos juntos en el camino, yo cocino siempre. Es su tiempo de descanso. No me gusta hospedarme en hoteles y comer en restaurantes. Lo que cocino es mucho mejor y más sano”.
Se sienta por un momento en la silla y mira hacia las montañas que han sido su lugar de trabajo durante tantos años, y que le trajeron alegrías y penas. En un par de años se jubilará y pasará todo su tiempo con su esposa, en su hogar en la hermosa Mendoza.
“Mi padre me lo enseñó todo sobre los camiones y también sobre estas montañas”, recuerda Juan Manuel. "Una vez me dijo que los Andes siempre estarían aquí. Siempre. Todos moriremos, tarde o temprano. Pero los Andes permanecerán”.
Modelo: semirremolque Volvo FH 500 I-Shift 2015, con una configuración de ejes de 6 x 2.
Motor: 13 litros con seis cilindros en línea, 500 hp y torsión de 2.500 Nm a 1.050 a 1.400 rpm.
Remolque: remolque refrigerado estadounidense, de Utility, con capacidad de 27,5 mt.
Tareas: mercancías refrigeradas de Chile a Argentina.