En las profundidades de las minas, las máquinas se mueven como hormigas mecánicas, persistentes e infatigables. Se escucha un ruido de motores a la distancia. Fuera de la mina, la niebla acaba de levantarse para revelar las montañas cubiertas de bosques.
Nunca sabemos con qué nos encontraremos más adelante. La tierra se mueve y lo que en un momento tiene una apariencia determinada puede cambiar rápidamente al momento siguiente.
Profundas huellas de ruedas, piedras y grandes baches de arcilla convierten estos caminos en el área de la mina más difícil de sortear. La tierra que se retira cambia rápidamente el paisaje, como también lo hacen los derrumbes y los aguaceros.
"El mayor desafío es el terreno. El estado de los caminos tiene un efecto determinante sobre la seguridad", comenta Andreas.
Andreas conduce camiones desde 2005 y ha pasado el último año trabajando en la mina. Al principio, se sentaba junto a otro conductor para recibir una capacitación especial.
"Al comienzo, era realmente desagradable cuando el camión se inclinaba, pero ahora estoy acostumbrado. El Volvo es realmente cómodo, por lo que puedo relajarme. En comparación con otras marcas de camiones, la suspensión y los amortiguadores de la cabina son excelentes", declara.
Es mediodía y es hora del descanso para almorzar, a alguna distancia de la mina. Los trabajadores comen el arroz que trajeron con ellos bajo la sombra de un techo y encienden cigarrillos mientras los camiones permanecen en el área de estacionamiento.
Cuando conduzco, me siento importante y orgulloso de mí mismo.
En la tropical Borneo, las lluvias del monzón caen repentina y copiosamente. Llegan de forma frecuente, pero son difíciles de predecir. Después de las lluvias, es necesario raspar los caminos y todo el trabajo adicional se detiene por razones de seguridad.
"De lo contrario, corremos el riesgo de chocar o de encontrarnos con una zanja y rodar. Hoy, el tiempo está despejado, pero sabemos que la lluvia puede caer en cualquier momento".
El trabajo también se detiene en caso de neblina o polvo que no permitan ver. Por lo tanto, cuando es posible trabajar, todos se esfuerzan bastante. Un camión Volvo funciona todo el día y toda la noche en esta mina, y dura hasta 10 años.
A medida que sale el sol y la niebla se levanta, los conductores se relajan en sus camiones Volvo. El sonido de los motores se ha detenido y la música de las cabinas de los conductores fluye entre los camiones. Uno de los conductores sube el volumen y se estira, con las piernas sobre la puerta abierta del camión.
Las exigentes condiciones de conducción en la mina hacen que el cansancio sea uno de los mayores peligros y que se realicen pruebas con frecuencia para asegurarse de que ningún conductor esté demasiado cansado. Andreas conduce durante 11 horas al día. Admite que conducir por el mismo recorrido de 18 minutos día tras días es monótono. Sin embargo, el sentimiento de estar tras el volante lo compensa con creces.
"Cuando conduzco, me siento importante y orgulloso de mí mismo. Me llena de satisfacción", dice.
Repentinamente, recibe el visto bueno y enciende de inmediato el motor. El sol ya está alto en el cielo sobre la mina. Al final del día de trabajo, Andreas retrocede hasta su espacio de estacionamiento, apaga el motor y sale de un salto. La luna está brillante tras las pacíficas nubes, sobre pilas rojas de tierra, vegetación y las distantes montañas azules.
Hombres que visten camisa azul y cascos van desde la cafetería a los camiones, listos para iniciar el turno de noche. Andreas permanece de pie bajo la luz de la luna. En Longkali, era granjero y conductor de camiones. Vino aquí por la oportunidad de trabajar y ganar más dinero, además de la posibilidad de desarrollar sus habilidades y tener una carrera.
"En el futuro, cuando pueda permitírmelo, me gustaría comenzar mi propio negocio en la industria del transporte, usando la experiencia que obtuve aquí. ¿Quién sabe?”, comenta, con una tímida sonrisa iluminando su rostro. “Quizás algún día incluso compre mi propio camión“.
Volvo FMX para tareas contratistas desafiantes, lo que se traduce en un camión basculante gabarra de 6 x 4 de 17 M3 (para sobrecarga), con un motor D11A de 10,8 litros con seis cilindros en línea y 370 bhp
Cómo se usa: para transportar tierra (sobrecarga) en la mina Susubang